Las primeras aguas del arroyo de la Cueva de la Mora, se van agrupando para crear el arroyo en el entorno del Camino del Tiñoso, allí donde se produce la separación de los territorios del Tiñoso y de Doña Elvira, junto a la entrada superior de Doña Elvira la Grande.
En su primer tramo, el arroyo trascurre sin apenas pendiente por la dehesa, y después de saltar la pista interior de doña Elvira se interna en el eucaliptal próximo al cortijo de Doña Elvira, serpenteando entre los eucaliptos.
El arroyo de la Cueva de la Mora deja atrás el eucaliptal de Doña Elvira y se dirige a cortar el Camino de Berrugate, camino que va desde la Cuesta del Tiñoso hasta el Ardila a través de la Sierra de la Mesa.
Desde el Camino de Berrugate, el arroyo cogerá una mayor pendiente, al introducirse en la zona rocosa, donde abundan los refugios y abrigos de piedra, y donde se sitúa la renombrada Cueva de la Mora.
Después de salvar este segundo tramo, entre la zona granítica, el arroyo se desliza por terreno más suave hacia el Camino del Torno, donde después de saltarlo recorre sus últimos metros hasta desembocar en el Ardila, al final de la que denominamos Alameda de piedra, donde destaca entre todas las formaciones rocosas, el menhir del Lagarto.
En el entorno del camino del Tiñoso, allí donde se separa el territorio del Tiñoso de el de Doña Elvira se acumulan las primeras aguas, que van a configurar el arroyo de la Cueva de la Mora.
El arroyo, ya formado, trascurre de una forma placida por la dehesa, entre el territorio del Tiñoso y el de Doña Elvira.
Después de saltar la pista interior de Doña Elvira, el arroyo de la Cueva de la Mora se introduce en el eucaliptal, situado bajo el cortijo de Doña Elvira, y serpentea entre los eucaliptos.
El arroyo sale de la zona de eucaliptos, situada bajo el cortijo de Doña Elvira, en busca del abandonado Camino de Berrugate, para introducirse de forma más brusca en la zona intermedia de su recorrido, caracterizada por su fisonomía rocosa.
En la zona intermedia de su recorrido, el arroyo de la Cueva de la Mora se desplaza y se encajona en un territorio bellamente rocoso, entre las piedras de la orilla izquierda del Tiñoso y las de la orilla derecha de Doña Elvira.
En esta zona rocosa, el arroyo de la Cueva de la Mora recibe las aguas del pequeño arroyo que viene de la zona alta del Tiñoso.
En esta zona pétrea por donde trascurre el arroyo, en su curso intermedio, abundan los refugios y abrigos de piedra. En ella se sitúa la renombrada Cueva de la Mora, de la que nuestra querida y admirada arqueóloga Alicia Prada Gallardo, nos cuenta que la cueva está camuflada, teniendo un acceso complicado y poco reconocible, pues la boca de la cueva está tapada por la vegetación. Es un terreno muy accidentado con abundantes afloramientos graníticos, y para acceder a la cueva hay que arrastrarse.
En el interior, vemos una pequeña gatera que comunica con el exterior a la izquierda. Posteriormente encontramos una zona más elevada y a la izquierda se abre un canal estrecho de aproximadamente 2,5m de longitud. El suelo de la cueva es de granito y en el techo se aprecian algunas manchas de color rojizo, que podría corresponder a pintura. Se recuperaron algunos fragmentos cerámicos poco representativos realizados a mano…
El arroyo de la Cueva de la Mora, recorriendo el último tramo de la zona granítica.
Entramos en el tramo final del recorrido del arroyo, donde la pendiente se suaviza y las aguas se dirigen a cortar el Camino del Torno.
Vemos la desembocadura del arroyo que nace en el lateral del cortijo de Doña Elvira y que se une al arroyo de la Cueva de la Mora por encima del camino del Torno.
El arroyo en dirección al Camino del Torno, como testigo el Cortijo del Torno.
Desde el Camino del Torno, el arroyo de la Cueva de la Mora recorrerá sus últimos metros, deslizándose entre las paredes del Cortijo del Torno, a su izquierda, y el territorio de Doña Elvira, a su derecha.
El arroyo de la Cueva de la Mora, desemboca en el Ardila al final de la que denominamos Alameda de Piedra, donde destaca entre todas las formaciones rocosas, el menhir del Lagarto.
Os dejamos algunos detalles de cómo el topógrafo plasmaba en sus Cuadernos de Campo, hace 127 años, el desarrollo del arroyo de la Cueva de la Mora.
Vemos como se encuentra la zona del nacimiento del arroyo de la Cueva de la Mora. Desde el Camino del Ahijón, se deriva por la izquierda el Camino del Frontón, que conecta con el Camino del Tiñoso, en la zona de formación de las primeras aguas del arroyo.
Se muestra el nacimiento del arroyo de la Cueva de la Mora en el entorno del Camino del Tiñoso con el cruce del Camino del Frontón.
El arroyo desciende entre Doña Elvira y el Tiñoso hasta cortar el Camino de Berrugate, camino que empieza en la Cuesta del Tiñoso, pasa bajo el cortijo de Doña Elvira y asciende hasta el último cabezo de la Sierra de la Mesa, descendiendo posteriormente al Ardila, por debajo del Charco de las Pilas.
Después de cruzar el Camino de Berrugate, el arroyo de la Cueva de la Mora sigue descendiendo hasta pasar por encima del Camino de las Mayas o Camino del Torno, camino que comienza en la actual calle Albuera y se desplaza por las Mayas y Monte Agudo, descendiendo junto al Cortijo del Torno a cortar al arroyo y continuando hasta su terminación en el Vado de a pie y a caballo del Torno, en el Ardila.
Unos metros más abajo de cortar el Camino de las Mayas, el arroyo de la Cueva de la Mora desemboca en el Ardila, al final de la Alameda de Piedra.







Muy interesante,explicáis muy bien cosas que hasta ahora no sabía, gracias por compartirlo
Gracias Dami.