NACIMIENTO DEL RÍO ARDILA

Ya sabéis que en nuestro blog CUADERNOS DE VALENCIA DEL VENTOSO, solemos tratar temas directamente relacionados con el territorio valenciano, pero esta vez os vamos a mostrar una pequeña entrada sobre el nacimiento del río Ardila, una de las señas de identidad de Valencia del Ventoso.

Aunque por lo general tenemos tendencia a señalar el nacimiento de un río en un punto concreto, en nuestro caso simbolizado en la Fuente del Ardila, sería muy osado por nuestra parte tratarlo de esa manera. Con una simple observación en el mapa de lo que podemos llamar cabecera o cabeceras del Ardila apreciamos todo ese conjunto de ramificaciones de agua, que van a formar más abajo el verdadero río.

Las dos cabeceras se extienden por debajo de la carretera de Cabeza la Vaca a la cima de Tentudía, entre el kilómetro 6,5 y el kilómetro 11. Desarrollándose entre el 6,5 y el 9 la cabecera de Cabeza la Vaca, que da lugar a la formación del arroyo de Las Parreras, y entre el kilómetro 9 y el 11 la cabecera que los lugareños llaman del Ardila.

Ambas cabeceras están incluidas en el territorio de Los Palancares. Territorio que comprenden tierras de Cabeza la Vaca y de Calera de León. Es por tanto que el futuro arroyo Ardila que se va a crear está formado por aguas de ambas vertientes.

En la vertiente del arroyo de las Parreras se vierten las aguas de zonas significativas como Puerto Romero, La Cañajosa, Las Parreras, Las Contiendas o El Frontón.

Por tradición popular es en la otra cabecera, la de Calera de León, en la que aparecen las terminologías más relacionadas con el nombre Ardila. Así se habla de Los Palancares del Ardila a la zona donde se sitúa la Fuente, del nombre simbólico en la formación del río que es la Fuente Ardila o de la Rivera que es como se conoce a todo el conjunto de aguas que en esta zona de Los Palancares va dando forma al futuro río.

En esta cabecera, la de Calera de León, las afloraciones de agua se producen a una altitud ligeramente superior a las del arroyo de Las Parreras, procediendo de zonas como Los Palancares del Ardila, Las Lapas, Las Majadillas o Las Cabezas.

El arroyo de Las Parreras después de pasar bajo el modesto puente de tubos de hormigón del Camino de Puerto Lobo se dirige a juntarse unos metros más abajo con las aguas de la otra cabecera. En este punto ya se puede hablar de un Ardila propiamente dicho, aunque es de suponer que se trata de un arroyo estrecho y de poca profundidad. Hasta este momento la línea divisoria municipal marcaba perfectamente las aguas que caían hacia una cabecera o a la otra, pero a partir de este punto de confluencia, situado en Las Cabezas, va a ser el propio río el que marque la división municipal: La orilla derecha Calera de León y la izquierda Cabeza la Vaca.

Pasado el kilómetro 9 de la carretera de Cabeza la Vaca en dirección a la cima de Tentudía, un camino a la izquierda nos introduce en Los Palancares del Ardila, que es donde se sitúa la emblemática fuente.

Por este camino privado, cerrado por varias cancelas, y rodeado de castaños nos dirigimos en busca de la fuente.

Desde el lateral del camino ya se vislumbra toda la vertiente del Ardila por territorio de Calera de León.

Arriba, contemplamos la cima de la Sierra de Tentudía, con la figura del monasterio y el comienzo de la Sierra del Palancar que es cortada por la carretera de Cabeza la Vaca a Tentudía.

Para recorrer este bello camino rodeado de castaños. y con fondo de pinos, acordaros que estamos en una finca privada, debemos conservar las cancelas en la situación en la que nos las encontremos.

 

Todo el territorio de los Palancares está lleno de afloraciones de agua, que se deslizan ladera abajo para ir creando el arroyo y el futuro río.

El camino nos lleva hasta la casa que está acompañada del viejo moral, a la que podemos llamar Casa de la Fuente Ardila.

Por debajo de la casa un bucólico sendero protegido por muros de piedra nos lleva hasta la Fuente del Ardila.

Al fin, llegamos hasta la tan buscada fuente, símbolo del nacimiento del Ardila. Pero acordaros que no deja de ser uno de los muchos puntos que van a proporcionar el agua para la formación del futuro río.

Por detrás de la fuente y a escasos metros de ella aparece este hito que viene a indicar que, bajo él, rezuma el manantial de la fuente. Las aguas del manantial son recogidas en un pequeño depósito de ladrillo bajo la tierra y conducidas hasta la fuente.

Existen muchísimos puntos por donde aflora el agua desde el interior de la tierra hacia el exterior. A escasos metros de la fuente podemos observar uno de ellos y como se crearía esa primera ramificación de agua. También existieron otras fuentes, como la que sitúa por encima de la de Ardila, que en la actualidad se muestra intermitente, y que perdió su continuidad durante la plantación de pinos efectuada en los años 70.

Desde la fuente, un canal cubierto proporciona agua a la alberca de la izquierda, que en la foto aparece protegida por un toldo para conservar la calidad del agua.

Formando parte del conjunto de la fuente son estos dos Cucharros. Son cuencos de corcho con mango que se usaban para beber en las fuentes.

Desde la plataforma donde se encuentra la fuente, el agua cae hasta este surco, que permite también el riego del huerto que se sitúa por debajo de ella.

En el entorno de la fuente encontramos el huerto y diferentes especies arbóreas, como el cerezo, el laurel y el nogal.

Estamos en un lugar tan privilegiado, que además de su belleza vegetal, nos llevamos alguna sorpresa como la visita de este ciervo.

En el enlace siguiente, podéis ver la localización en el mapa de la Fuente del Ardila a la que hacemos referencia.

https://www.google.com/maps/place/38%C2%B002’54.8%22N+6%C2%B021’40.3%22W/@38.0483774,-6.3621763,722m/data=!3m1!1e3!4m5!3m4!1s0x0:0x0!8m2!3d38.048559!4d-6.361195

Comparte esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

6 comentarios en «NACIMIENTO DEL RÍO ARDILA»

  1. Daros las gracias otra vez por ese genial trabajo que hacéis y acercarme a mi tierra que tanto echo de menos en estos meses que no puedo pasear por sus maravillosos parajes. Un saludo grande para los dos y para todos los bujardinos.

    Responder
  2. Precioso todos los entornos y muy bonita esa fuente, gracias por hacer Q podamos conocer tantas cosas Q yo sl menos desconocía hadta ahora

    Responder
  3. Me ha encantado la información que habéis compartido con todos tan generosamente. Muchas gracias por vuestro esfuerzo, conocimiento y generosidad. Dan ganas de compartir ese múltiple afloramiento.

    Responder

Responder a JUAN CARLOS DÍAZ & TOMÁS SANTANA Cancelar la respuesta