CASA FUERTE DE LA ENCOMIENDA DE VALENCIA DEL VENTOSO

Valencia del Ventoso estuvo ligada en algún momento de su historia con la Orden del Temple; nos dicen que esta relación existió durante setenta y seis años. Pero la que verdaderamente tuvo una relación intensa con Valencia del Ventoso fue la Orden de Santiago; nada más y nada menos que durante quinientos años.

Cuando desaparece la Orden del Temple, según una bula pontificia,  las propiedades de la Orden deberían pasar a los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, pero en España no ocurre así, y anticipándose a esa orden pontificia, es la corona la que se apropia de los bienes templarios. En lo  referente a Valencia del Ventoso, aparece la fecha del 24 de mayo de 1312 en la que se hace entrega de la encomienda por parte del rey Fernando IV al caballero santiaguista Don Gonzalo Gómez de Candelas.

Como no somos lo más mínimo especialistas, realizaremos un pequeño recorrido histórico y arquitectónico a través de los  trabajos de Aurora Ruiz Mateos y de Manuel Garrido Santiago.

Sobre la especulación del asentamiento de la Casa Fuerte, Aurora Ruiz Mateos nos cuenta que el Castillo de la Encomienda que recibe la Orden de Santiago, nada tiene que ver con la Casa Fuerte de Valencia del Ventoso. Lo que  queda fuera de toda duda es que la Casa Fuerte de Valencia del Ventoso, construida en tiempo de don Rodrigo de Cárdenas, no se levanta sobre el antiguo castillo de los Templarios. En la primera descripción que tenemos de nuestra  Casa Fuerte, se dice que no está totalmente acabada y si se hubiese levantado sobre otro edificio, habría una referencia a las partes antiguas aprovechadas, púes esta sería una constante, y descartamos la posibilidad de que Valencia del Ventoso sea el único caso anómalo. Aurora Ruiz Mateos se inclina hacia las referencias del Cañaveral y del Cerro de San Pedro como herencia templaria que don Gonzalo Gómez de Candelas recibe al entregársele la Encomienda de Valencia del Ventoso en 1312.

Manuel Garrido Santiago, en su Arquitectura Militar de la Orden de Santiago en Extremadura, nos cuenta que en mayo de 1312, el rey Fernando IV hace entrega a don Gonzalo Gómez de Candelas de la Casa del Ventoso. La casa que recibe don Gonzalo no es la misma que se construyó más adelante  en el último tercio del siglo XV. El primitivo castillo templario debió asentarse en una cota más alta que la del núcleo urbano…, y concluye que el lugar para ubicar el castillo templario, la zona más alta del Cerro de San Pedro.

La primera fecha significativa en la historia de nuestra Casa Fuerte es la de 1477, fecha en la que siendo comendador Rodrigo de Cárdenas se empieza la construcción del edificio. En 1494 aparece otra referencia histórica; siendo comendador Juan de Cárdenas, hijo de Rodrigo de Cárdenas. Se le concede para proseguir la construcción del edificio la cantidad de 10.000 maravedíes cada año, manifestando el propio comendador la intención de gastarse más dinero cada año para así acabar más rápidamente la obra. En esta fecha ya aparece hecho todo el muro y cinco cubos y también la Torre del Homenaje, pero sin completar. Tanto el perímetro como la forma geométrica son las que se presentan en la actualidad, pero el número de cubos fue cambiando con el tiempo. En el interior, se construye la zona noble, que eran dos pisos, y se situaban en el lado oeste y es el único edificio, junto con la Torre del Homenaje, que a pesar de las reformas, permanece a través del tiempo. Es por ello, que toda esta zona recibe el nombre de “Quarto viejo”. En la zona sur de la casa también se situaban los servicios.

En los años anteriores a 1503, fue comendador el renombrado Gonzalo Fernández de Córdoba y que parece ser que recibió el edificio totalmente acabado, y teniendo como alcalde a Diego de Rojas.

En 1503 aparece documentado que los visitadores hallaron esta fortaleza “abiertas las puertas, syn alcaide, ni portero, ni vezino, ni poblador que en ella toviese, salvo yerma”.

En 1508, se habla del alcalde Juan Trillo, que reside en la fortaleza y que los cubos están caídos, dado el abandono en que se encontró la casa en años anteriores.

Entre 1508 y 1515,  se mandan hacer de nuevo los cubos y una serie de obras en el interior, perforando en busca de agua para crear un aljibe. Estas obras no están hechas en 1515 y los visitadores piden explicaciones a Vasco Pérez, alcalde de la fortaleza. En vista de lo sucedido, se acuerda con Vasco Pérez hacer otra serie de obras. Dichas obras, que están hechas en 1550, suponen que en el muro de la Casa Fuerte se hacen ocho cubos, y en el interior, se levantan en el ala sur un corredor sobre los servicios y un edificio de igual distribución en la planta baja y en la alta, que es una sala con sendas cámaras a los lados. En el ala norte, pasada la Torre del Homenaje, se edifica una casa dedicada a horno.

Parece ser, que hacia 1550 el estado de abandono en que se encuentra la Casa Fuerte y el comienzo de su fase de deterioro, hacen que se haga una reestructuración total interior, a excepción de la Torre del Homenaje.

En 1575, están prácticamente acabados todos los trabajos, falta por rematar alguna habitación y hacer una escalera de caracol interior en la Torre del Homenaje, que comunicaría el tercer piso con la terraza. Parece ser que esta escalera nunca se llegó a realizar. Actualmente, se sube por una escalera de mano que se apoya en la pared.

La obra se acabó de rematar antes de 1587, aunque la fecha que reza bajo el escudo que está situado bajo el balcón es esa misma de 1587. La inscripción dice: “Esta obra se acabó reinando Felipe II, siendo comendador Don Pedro Venegas de Figueroa y alcalde Pedro de Ayala, año de 1587”.

La distribución en planta de la Casa Fuerte de Valencia del Ventoso en 1575 ha permanecido invariable hasta la actualidad, salvo una casilla que se encuentra adosada al pozo.

De los estudios realizados por Aurora Ruiz Mateos, os mostramos al pie de la letra la descripción de los materiales que se utilizaron en la construcción de la Casa Fuerte. El material empleado en su construcción es la mampostería, utilizándose la cantería en las esquinas de la Torre del Homenaje, en las dovelas del arco de la puerta de acceso al zaguán y de la de éste al corredor, en la portada adintelada de la Torre del Homenaje y en la escalera de subida al segundo piso, mientras que la que va a la Torre del Homenaje y al adarve, es de piedra y ladrillo. De este material son los arcos del resto de las portadas y las dos bóvedas de la Torre del Homenaje, que pertenecen al primer y al tercer piso, siendo la cubrición del segundo de madera.

Las techumbres de la casa fueron sencillos alfarjes, sin más decoración que el saetino, excepto el zaguán y la pieza larga que eran de madera de pino y tabla tosca; la pieza en cuadro que era de par y nudillo; y la caballeriza y pajar, que era de rollos y alfajías de pino y ladrillo. En el momento actual, no queda ningún techo de esas primeras maderas.

A partir de la fecha oficial del final de la construcción de la Casa Fuerte en 1587, aparecen otras fechas significativas que os contamos. En 1604, siendo comendador Don Pedro Venegas de Figueroa, se habla de que la Casa Fuerte es habitada por el alcaide, con su familia y otra mucha gente, estando en perfectas condiciones. En 1713, aparece documentado que la encomienda tiene junto a la calle de la Enzina, desta villa, una Casa Fortaleza que llaman el Castillo, donde es costumbre habitar los administradores y arrendadores de ellas y donde se entregan los granos, la cual tiene una campana en la torre que dizen del omenaje. Esta campana no existe en la actualidad, la última referencia que tenemos de ella es de 1737.

A partir de 1737, sufren un cambio los corredores, en función de la ruina que acaeció el día 18 de diciembre de 1734, siendo comendador el Duque del Arés. Hasta esta fecha, las columnas del corredor alto y bajo eran de mármol y los dos arcos de ladrillo, siendo la barandilla del alto de madera. No se especifica la ruina que ocurrió, pero viendo la zona reedificada, debió derribarse o arder la zona donde se encuentra la puerta de acceso a la casa. Se reconstruye la escalera de subida a la segunda planta y la sala que hay encima del zaguán, cubriendo esta zona con bóvedas. Bóvedas, que según figura en una placa situada sobre las mismas y que es visible desde el adarve. Estas bóvedas se echaron en el año de 1862 por los maestros Antonio Rivero y Francisco Barro, siendo su dueña Doña Juana Navarro. En el alzado exterior, se producen una serie de cambios que no están documentados, como son el balcón sobre la puerta de entrada, que siempre fue una ventana y el situado entre el cubo izquierdo de dicha entrada y el cubo siguiente del lado sur, que se supone, se hacen en 1737, por ser esta fecha en que se reconstruyó esa parte; al igual que en la misma fecha se debió dejar más bajo el cubo de la izquierda. Después de 1737, se hacen las dos escaleras, y posteriormente desaparece también el ramal de la escalera que daba acceso, desde el exterior a la Torre del Homenaje.

No se tiene conocimiento de cómo se produce el desmoronamiento del cubo de la zona norte y del de la zona oeste.

BASTIMENTO DEL PAN DE LA ENCOMIENDA. Las encomiendas acaban convirtiéndose también en unidades administrativas y económicas de las órdenes militares, en las que se recaudaban los diezmos. Es por ello, la necesidad de crear edificios apropiados para almacenar los productos fiscalizados. El bastimento de pan, no estuvo incorporado a la Casa Fuerte, pero sí próximo a ella, en el sitio que dizen del altozano, que es la actual plaza de Jovellanos, en cuyo centro está la fuente del altozano. El edificio se componía de tres casas juntas, cada una de ellas con dos naves, y sus portadas, que estaban formadas por un arco de ladrillo, daban a la calle Real que bien pudo ser la actual Luis Chamizo, donde hace pocos años estuvo un edificio dedicado a granero.

Aparece una referencia histórica en la que se dice que Manuel Godoy fue nombrado comendador y tuvo las encomiendas de Valencia del Ventoso, Ribera y Aceuchal, y hacia 1860 se sabe que pertenece a la familia Navarro, siendo su última moradora Doña Matilde Martínez Navarro, que la cedió en su última voluntad para colegio de enseñanza, habitado por las hermanas de Caridad del Sagrado Corazón de Jesús desde noviembre de 1938.

Según Manuel Garrido, podemos resumir que en la vida arquitectónica de esta fortaleza se dan varios periodos significativos que son:

1477-1495. FASE DE COSTRUCCION. Se encuentra avanzada la edificación de todos los elementos de la fortificación y algunas dependencias.

1495-1503.FASE DE CONTINUACION de las obras, aunque ya es habitable.

1503-1515 FASE DE ABANDONO Y DETERIORO que se prolongara hasta 1550.

1550-1587 FASE DE CONSTRUCCION DE LOS APOSENTOS INTERIORES y retoques en los muros, cubos, y torre del homenaje. 

1604-1737 FASE de Ausencias de obras importantes ocumentadas.

1737-1739 Periodo de Reconstrucción de las dependencias que sufrieron ruina.

A partir de 1739 sólo hemos podido documentar la construcción de las bóvedas del zaguán de la entrada en 1862 y ciertas reformas que se hicieron en 1938 para adaptarla a Centro de Enseñanza (1938-1971). Posteriormente se instalan en la casa fuerte dos cooperativas textiles.

Centro de Enseñanza.

Cooperativas textiles.

Foto cedida por Maria Antonia López Trujillo
Foto cedida por Maria Antonia López Trujillo
Foto cedida por Maria Antonia López Trujillo
Foto cedida por Maria Antonia López Trujillo
Foto cedida por Maria Antonia López Trujillo

La ubicación del lugar donde se iba a levantar la Casa Fuerte demuestra que no tuvo un origen defensivo y militar. No se tuvo en cuenta ninguno de los requisitos de los típicos emplazamientos militares y prueba de ello es que se encuentra en una de las zonas más bajas del pueblo.

Exteriormente y desde un aspecto puramente visual, destacan la Torre del Homenaje, los Cubos y las Almenas.

Su planta tiene forma de hexágono irregular, con un cubo en cada ángulo y otros dos, situados en el lado este y en el sur.

El diámetro de los cubos es mayor en el arranque que en el resto de la altura.

Al tener su asentamiento sobre roca viva, es muy probable que no se haya necesitado otros cimientos.

La zona este presenta tres cubos. El que está situado hacia el sur es de menor altura que los otros dos, hecho que pudo deberse a la eliminación de su parte alta, porque restaba visibilidad al mirador que se construyó encima de la puerta principal.

Sobre el balcón, por encima de la puerta principal, se encuentra el escudo de armas de Pedro Venegas de Figueroa, comendador que terminó la obra, realizado en mármol al igual que la cartela que contiene la inscripción.

La puerta de acceso originaria estaba formada por un arco de medio punto, construido con sillares, y sobre ella existía una ventana transformada posteriormente en puerta, para acceder a la nueva terraza.

Más hacia el norte de la zona este se abrieron en este siglo pasado dos ventanas que desvirtuaron aún más, el escaso aspecto defensivo de la edificación.

Las almenas de secciones rectangulares y rematadas en punta de diamante, también fueron reconstruidas la mayoría en el siglo pasado.

En la zona sur se construye un arco entre los dos cubos, ampliándose el mirador, y se abre otro vano que daba acceso desde las dependencias interiores a los balcones.

Adosada al lado sur existe una pared que delimita un trozo de terreno dedicado a huerto.

En la zona norte es donde aparecen el mayor número de vanos.  Son todos rectangulares y situados a distinta altura. Dos son contemporáneos y los otros pertenecen a las distintas fases de las reformas de las dependencias.

Las dependencias residenciales y las de servicios  se construyen junto a los muros, quedando exenta en origen la Torre del Homenaje, aunque posteriormente también se edificó otra pieza adosada a la misma.

Las puertas eran de madera de pino con clavazón de hierro, no encoradas ni protegidas con planchas metálicas como en otras fortalezas.

En la entrada, estaba el zaguán, cubierto de maderos de pino y tabla tosca. A la derecha e izquierda del zaguán y en los cubos que flanquean la entrada, hay dos estancias de tamaño reducido  que se supone tenían funciones de vigilancia, a través de unos orificios que hoy están cegados.

Pasado el zaguán, se accede al patio, encontrándonos con un corredor sobre dos arcos de ladrillo, sustentados por tres pilares. Dos pilares de granito y uno de mármol.

Del corredor se entra a una pieza baja que tiene en el centro un arco escarzano sobre el que carga el peso de otra sala alta de las mismas dimensiones que la baja.

El acceso a la parte alta se efectúa por una escalera de piedra con cuatro rellanos o mesas.

Frente al corredor en la parte alta, hay una sala cuadrada, cubierta de madera de pino, a par y nudillo, con cuatro tirantes en las esquinas para abrazar las hileras de las rinconadas.

Esta sala recibe luz por una ventana que tuvo una reja “de hierro, espesa, de macho y hembra…”

Desde esta sala se accedía a otra alargada, cuya ventana se situaba por encima de la puerta principal, y a una segunda en la que hay una alcoba con una gran chimenea francesa.

La Torre del Homenaje, situada en el centro del espacio interior, tiene una altura superior a los muros y es de planta cuadrangular.

El material básico de construcción es la piedra menuda recibida con cal y arena. Empleándose  en los ángulos sillares regularmente encuadrados.

En su cara oeste presenta dos vanos; el inferior rectangular y con recercos de sillería granítica tiene sobre el dintel dos escudos de armas que corresponden a Rodrigo de Cárdenas y a su mujer; el vano superior tiene recercos de ladrillo en los laterales y de granito en la parte baja y en el dintel, que tiene una pieza protectora saliendo.

El interior de la torre está dividido en tres plantas por bóvedas de ladrillo, siendo su cubierta otra bóveda de las mismas características. La parte alta es un terrado con almenas.

Las bóvedas “vienen a cargar sobre un arco escarzano de ladrillo, que está en medio de la dicha pieza.

En la zona baja de la torre, la mazmorra, a la que se accede por una trampilla en el piso inferior y una chimenea en la entreplanta, construida en el grueso del muro.

Hubo un proyecto de construcción de escalera de caracol para acceder a la planta alta, pero parece ser que no se llegó a formalizar; en su lugar se utiliza una escalera de dos brazos, uno de los cuales subía al adarve y el otro a la torre. En la actualidad se sube por una escalera de mano.

Existen otras dos dependencias denominadas “lo viejo”, una de ellas tiene…”una ventana con un mármol de Estremoz. Esta ventana con parteluz no se ha podido localizar en la actualidad.

Al cercado se accede por un vano abierto en el muro. Cumple funciones de huerto y corral.

Hay dos piezas bajas en el lado oeste que servían de caballeriza y pajar, elementos que era indispensables en todaslasfortalezas.


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